Burdeos es una ciudad magnífica para visitar incluso cuando hace frío. Aquí tiene algunas ideas para disfrutar de la ciudad cuando refresca o llueve:
1. Visitar los museos y las exposiciones
El Museo de Aquitania: Una visita imprescindible para descubrir la historia de Burdeos y la región, desde la prehistoria hasta la época moderna.
El Museo de Bellas Artes: Un museo de arte que alberga una rica colección de pinturas, esculturas y objetos artísticos del siglo XVI al XX.
La Cité du Vin: Si le gusta el vino, es un lugar fascinante donde puede aprender sobre la historia y la cultura del vino, con degustaciones incluidas.
El CAPC (Museo de Arte Contemporáneo): Ubicado en un antiguo almacén de mercancías, ofrece una programación de exposiciones de arte contemporáneo.
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2. Relajarse en una cafetería o salón de té
Burdeos está llena de cafés acogedores y cálidos donde refugiarse mientras mejora el tiempo. Por ejemplo, puede probar La Belle Époque, Le Café Piha o L'Alchimiste para un ambiente agradable.
Si le gustan los salones de té, Café Noche o Café Mably son lugares perfectos para entrar en calor con un buen chocolate caliente o un pastel.
3. Pasear por los parques cubiertos
El Parc Bordelais o el Jardin Botanique son magníficos, al igual que el Jardin Public, que permite desconectar y aprender al resguardo del frío gracias a su museo de historia natural ubicado en su interior.
4. Descubrir la arquitectura de la ciudad
Puedes pasar un buen rato paseando por el centro histórico de Burdeos, el Quartier Saint-Pierre, con sus callejuelas empedradas y sus encantadoras plazas como la Place du Parlement.
No se pierda la Place de la Bourse y el Miroir d'eau; aunque en invierno el efecto es menos espectacular, el lugar sigue siendo mágico.
5. Explorar bodegas y bares de vino
Burdeos es la capital del vino, así que ¿por qué no aprovechar el frío para explorar alguna de sus numerosas bodegas o bares de vino como Le Bar à Vin, donde podrá degustar vinos locales en un ambiente acogedor?
Julo o Buvette son direcciones recomendadas para descubrir los caldos regionales.
6. Hacer un crucero por el Garona
Algunas compañías de cruceros ofrecen recorridos por el Garona incluso en invierno, con mantas y bebidas calientes a bordo para mantenerse caliente. Así podrá descubrir Burdeos desde otro ángulo, contemplando el Pont Chaban-Delmas o la Cité du Vin.

7. Ir al cine o a un espectáculo
El Cinéma Utopia, instalado en una antigua iglesia, es un lugar con mucho encanto donde disfrutar de películas en una atmósfera única.
Si le gusta el teatro, el Femina o el Théâtre Trianon ofrecen espectáculos durante todo el año.
8. Ir de compras bajo las arcadas
Las Quinconces, las calles peatonales como la rue Sainte-Catherine (una de las calles comerciales más largas de Europa) y las pequeñas tiendas del centro son perfectas para un día de compras a cubierto.
9. Degustar las especialidades locales
Aproveche la temporada para probar platos reconfortantes como el cannelé, las ostras de la cuenca de Arcachon o una buena sopa de pescado. Algunos restaurantes como Chez Jean Mi (en el Marché des Capucins) o La Brasserie Bordelaise ofrecen menús típicos de la región.

10. Relajarse en un spa o hammam
Si busca una relajación completa y escapar del frío, Burdeos cuenta con numerosos spas y hammams como Les Bains de Léa o el Spa Caudalie en el Château Smith Haut Lafitte, ideal para entrar en calor y descansar.
11. Patinar sobre hielo
Según la época del año, la pista de hielo de Burdeos puede instalarse en la place Pey-Berland o en Rives d'Arcins, lo que le permite practicar una actividad invernal sin salir de la ciudad.
¡Burdeos sabe cómo seducir a los visitantes sin importar el tiempo que haga! Incluso cuando hace frío, la ciudad tiene muchísimo que ofrecer: historia, gastronomía, cultura y relax.
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